domingo, enero 13, 2008

UNIDAD PARA ENFRENTAR EL NUEVO GOBIERNO
Kristina es la continuidad y profundización de la política
del gobierno anterior.
El Pacto Social tiene el objetivo de poner freno al reclamo
salarial, fortalecer a las patronales y sindicalistas vendidos
frente a la lucha de los trabajadores y atacar las conquistas
obreras y a las nuevas direcciones que surgen en fábricas,
empresas y seccionales sindicales.
El Senado acaba de votar a pedido del gobierno una extensión
de la Ley de Emergencia Económica de Menem, De
La Rúa y Duhalde, que ataca a los trabajadores del Estado, la
salud y educación públicas, a los jubilados, mientras da manos
libres al gobierno para disponer de los fondos públicos.
Pero.. ¿De qué emergencia hablan, con 45.000 millones
de dólares en el Central, cosechas y ganancias empresarias
récord? Es un verso para seguir frenando el salario.
El petróleo y todas las riquezas siguen en manos multinacionales,
y la deuda externa vuelve a convertirse en un drama
nacional. La inflación se incrementa, y se vienen los tarifazos
en transporte y servicios. La impunidad y represión continúan,
con Julio López desaparecido y Carlos Fuentealba asesinado.
La corrupción no cesa. La valija venezolana con plata para la
campaña de Kristina es la muestra, así como la continuidad
de De Vido.
Toda la situación apunta a nuevas crisis. Y con la inflación,
los techos salariales y el tarifazo quieren prevenirla a
costa de los trabajadores.
La rebelión de diciembre del 2001 no logró resolver ninguno
de los grandes problemas de los trabajadores y el pueblo.
Para eso es necesario cambiar el poder de manos.
Lucha obrera y popular para frenar los planes de Kristina
La lucha por el salario está en curso, y continuará por
varios meses.
El nuevo gobierno asumió jaqueado por peleas docentes,
estatales, de bancarios, del Casino, y ahora de subterráneos,
junto a reclamos de metalúrgicos y demás trabajadores.
Los ataques de la patronal y los burócratas sindicales
contra los nuevos dirigentes aumentan, como se ve en la violencia
contra los Delegados de subte, del Casino, y en cada
fábrica donde hay nuevos delegados que no se venden.
Tenemos que lograr un frente único de todos los que defendemos
el salario, sufrimos la inflación, defendemos a esos
nuevos dirigentes, enfrentamos la represión y la impunidad
de los secuestradores de Julio López y de los que mandaron
matar a Fuentealba. Para coordinar las luchas, empezando
por la solidaridad con Casino y Subte.
Desde el Comité de Enlace nos ponemos a disposición
de esa unidad, mientras damos pasos en concreto para avanzar
en el camino de construir una herramienta política revolucionaria
para los trabajadores al servicio de llevar adelante
las tareas pendientes desde el 20 de diciembre del 2001.


DECLARACION DEL COMITE DE ENLACE FOS-IT
Izquierda de los Trabajadores de Argentina y el Frente
Obrero y Socialista, miembro de la Liga Internacional de los
Trabajadores – Cuarta Internacional, hemos constituido un
Comité de Enlace para coordinar los pasos a seguir con el
objetivo de avanzar hacia un partido revolucionario común,
así como la intervención conjunta en los principales eventos
de las luchas de los trabajadores y la juventud de nuestro país.
Este proceso nacional es la refracción de un proceso
internacional de reagrupamiento y acercamiento que tiene como
referencia a la LIT-CI, organización internacional que tiene
una posición revolucionaria consecuente frente a los nuevos
gobiernos del continente.
Vivimos una situación mundial muy favorable, en la que
la clase obrera y sus sindicatos vuelven a tener una actividad
preponderante, junto con los estudiantes y sectores populares.
La huelga de los transportes, maestros y empleados públicos
y las manifestaciones estudiantiles en Francia, la huelga de
los maquinistas del tren en Alemania, paralizando todo el
transporte durante varios días, la manifestación de casi
200.000 personas en Portugal el 3 de noviembre, las marchas
juveniles en España contra el racismo, la primera huelga de la
General Motors en décadas en Estados Unidos, las huelgas de
la Ford y otras automotrices en Rusia, muestran el peso creciente
de los trabajadores y sus organizaciones.
Lo mismo sucede en América Latina: huelgas de los
mineros del cobre y estatales en Chile, de los maestros
colombianos, los docentes, mineros y enfermeras peruanos,
los médicos y empleados del seguro social de Panamá, los
maestros de Oaxaca en México, la marcha de Conlutas y otros
sectores con 16000 personas en Brasilia, y las luchas de
petroleros y empleados públicos en Venezuela.
El trasfondo de estos conflictos es la respuesta a la
contraofensiva económica permanente del imperialismo, y
la paliza que el pueblo iraquí le está dando al ejército yanqui,
como lo demuestra la gran rebelión de masas contra
Musharraf, el gobierno títere de Pakistán.
En Argentina, termina el año de mayor actividad
huelguística desde el argentinazo, y la nueva presidenta
Cristina Kirchner ha sido recibida sin luna de miel: paros
docentes, bancarios, huelgas petroleras, conflicto de los
trabajadores del puerto de Mar del Plata y de los trabajadores
del Casino y muchas más.
Una nueva situación
El siglo XXI llegó a nuestro continente barriendo a los
gobiernos neoliberales de los años noventa. El argentinazo,
la derrota al golpe de estado en Venezuela, la caída del Goni
y de Carlos Meza en Bolivia, las insurrecciones ecuatorianas,
la huída de Fujimori, abrieron una nueva situación.
Llegó el turno de nuevos gobiernos de colaboración de
clases, llamados nacionalistas, populistas, de frente popular,
que son producto del ascenso de masas: el PT y Lula, Chávez,
Evo Morales, Correa en Ecuador, Tabaré, Kirchner. Estos
presidentes del siglo XXI no hablan de privatizaciones,
porque no pueden. Hablan de “socialismo”, “derechos humanos”,
“pueblos originarios”.
A pesar de las diferencias que tienen entre sí, todos son
gobiernos burgueses que utilizan el lenguaje del socialismo
y los derechos humanos para mejor engañar a los
trabajadores, al tiempo que continúan siendo socios menores
del imperialismo en la explotación del petróleo, el gas y los
recursos naturales y en la represión de las luchas obreras.
Divisoria de aguas
Los nuevos gobiernos de conciliación de clases
provocaron una divisoria de aguas. La mayoría de las
organizaciones de izquierda, con el argumento de luchar contra
el imperialismo, se hizo “castrochavista”: apoya al gobierno
populista de Chávez y a todas sus medidas de recorte de las
libertades democráticas, como el cierre del canal RCTV, la
represión a los estudiantes, y el referéndum con los cambios
en la Constitución, que establecen el estado de sitio y recortan
los derechos democráticos de los trabajadores y el pueblo.
Una minoría, de la cual formamos parte, considera que
todos estos gobiernos son enemigos de los trabajadores, y por
lo tanto no apoyamos ninguna de sus medida , ni les damos
ningún tipo de apoyo, aunque en determinadas circunstancias,
si estos son atacados por el imperialismo o la reacción, como
sucedió en Venezuela en 2002, nos coloquemos, de manera
coyuntural, en su misma trinchera.
Estos gobiernos, con sus enormes concesiones a la
burguesía y a las fuerzas reaccionarias, conducen la lucha de
los trabajadores y sectores populares a la encrucijada, como
lo demuestran los enfrentamientos entre el vacilante gobierno
de Evo Morales y la burguesía opositora.
Por eso, a medida que pasan los días, hay cada vez más
luchas de los trabajadores, estudiantes y sectores populares
contra estos gobiernos, como lo demuestran los petroleros y
estatales venezolanos.
Se está iniciando un reagrupamietno revolucionario
La paradoja es que, mientras los trabajadores dan de sí
todo lo que pueden, y cuando es más urgente que nunca
presentar a la vanguardia que surge una firme alternativa al
“castrochavismo”, al peronismo, al PT de Lula, al MAS de
Evo Morales, la izquierda fue incapaz de dar respuestas.
Sin embargo, la lucha no se detiene y se producen nuevos
realineamientos: surgen miles de activistas y luchadores,
corrientes sindicales contra la burocracia, jóvenes que se
radicalizan, aparecen grietas en los partidos de esos gobiernos,
aparecen grupos que buscan una alternativa, o grupos que
estaban distanciados empiezan a coincidir.
Este proceso objetivo también se ha iniciado en Argentina.
Una muestra de ello es el acto realizado en el Hotel Bauen el
7 de octubre, donde confluimos distintas organizaciones
políticas. La mayoría de ella provenientes del morenismo, pero
también de otros orígenes y tradiciones.
El Comité de Enlace FOS-IT surge con la intención de
dar respuesta a ese proceso objetivo. Aspiramos a revertir el
estallido de la corriente morenista de la cual provenimos y
nos reivindicamos. Pero somos conscientes que eso solo será
posible en la medida en que, al mismo tiempo, confluyamos
con otros grupos, con los cuales coincidamos en los grandes
lineamientos de un programa revolucionario, aunque no
pertenezcamos a la misma vertiente: nuestra confianza en el
papel histórico de la clase obrera con sus organizaciones
democráticas como caudillo del proceso revolucionario, la
lucha contra todos los gobiernos burgueses sean del color que
sean, la necesidad de impulsar el surgimiento de nuevas
direcciones democráticas y combativas, la independencia de
clase, contra el oportunismo y el sectarismo mesiánico y por
verdaderos gobiernos de los trabajadores.
El precongreso mundial de la LIT será el marco de
referencia para este proceso y para avanzar en el debate con
todos aquellos que, a partir de una coincidencia principista,
programática y metodológica y de la existencia de confianza
revolucionaria, estén dispuestos a sentar las bases de un partido
revolucionario nacional e internacional
El Comité de Enlace FOS - IT es un modesto primer paso,
pues sabemos que nuestras fuerzas son débiles, somos
apenas dos pequeñas organizaciones, pero confiamos en que
éste sea el puntapié para empezar a superar la división y la
dispersión.
A los dirigentes y activistas sindicales y estudiantiles que
necesitan imperiosamente unidad y propuestas claras para
luchar; a los militantes que vienen de años de frustraciones;
a los partidos o grupos, provenientes del peronismo,
trotskismo, o de otras vertientes, que buscan, cada uno por
su lado, una salida revolucionaria, los invitamos a sumarse a
esta empresa, para convertirnos en una alternativa capaz de
disputar la conducción de los trabajadores al peronismo, al
PT de Lula, al “castrochavismo”, al MAS de Bolivia, y a
todas sus variantes.
Buenos Aires,27 de noviembre de 2007