viernes, junio 26, 2009


EN CAPITAL LISTA 501  Y EN PROVINCIA LISTA 502

                                               











miércoles, junio 10, 2009

Las propuestas del Frente

A continuación reproducimos
las propuestas contenidas en la
Declaración del Frente:
“No a los despidos y suspensiones
de efectivos y contratados.
Prohibición de despidos y
suspensiones. Reparto de las
horas de trabajo sin tocar el salario.
Salario mínimo equivalente
al costo de la canasta familiar
($ 4.300), mensualmente indexable
según el aumento real del
costo de vida. Paritarias libres
que incluya a todos los trabajadores,
con paritarios electos en
asamblea. 82% móvil para los jubilados.
Por la administración de
los trabajadores y jubilados de
los fondos jubilatorios. Eliminación
del IVA de la canasta familiar.
Subsidio universal
a todos los desocupados
de $2000
por mes. Pase a planta
permanente de los
contratados, pasantes
y trabajadores en negro
y derogación de
todas las leyes y decretos
de flexibilización
laboral. Por la
nacionalización bajo
control y administración
de los trabajadores de toda
empresa que cierra, despida o
suspenda masivamente. Por la
unidad de los trabajadores del
campo y la ciudad. Abajo la ley
videlista que transforma a los trabajadores
rurales en los más explotados
del país, mantenida en
vigencia por el gobierno de los
K. Por la expropiación de la oligarquía
terrateniente, de los
grandes pools de siembra, así
como de los monopolios cerealeros,
aceiteros y frigoríficos.
Por la nacionalización de la tierra,
comenzando con la expropiación
de los 4000 principales
propietarios, respetando los derechos
de los campesinos pobres,
pueblos originarios y pequeños
chacareros que no exploten
mano de obra asalariada. Por
la nacionalización de la banca y el
comercio exterior bajo control y
administración de los trabajadores.
Por la nacionalización de la
minería, el petróleo, la pesca y la
gran industria. Por la reestatización
sin pago de
todas las privatizadas
para ponerlas
bajo control
y administración
de trabajadores
y
usuarios.
Por la coordinación
entre los
sectores en lucha
con los métodos
de la democracia obrera; la
unidad de clase entre ocupados y
desocupados; la necesidad de recuperar
las comisiones internas,
cuerpos de delegados y sindicatos,
derrotando a la burocracia
sindical. Fuera la burocracia sindical.
Que las centrales sindicales
rompan el pacto con el gobierno
y las patronales y llamen a un plan
de lucha nacional. Por nuevos dirigentes
obreros, clasistas, antiburocráticos
y combativos. Por el
no pago de la deuda externa, para
aumentar los presupuestos de salud
y educación y promover un
plan de obras públicas bajo control
de los trabajadores. Plata para
salario, trabajo, salud, educación
y vivienda, no para la deuda externa.
Por una educación nacional
única, estatal, gratuita y laica.
Por un sistema de salud estatal único,
gratuito y bajo control de los
trabajadores.
Estamos en la primera línea en
la defensa del Hotel Bauen bajo
gestión de sus trabajadores y trabajadoras,
de Arrufat, Indugraf
y demás fábricas
recuperadas. Por la expropiación
definitiva de Zanon
y todas las fábricas recuperadas.
Por la defensa y
el reconocimiento legal del
Sindicato independiente de
los trabajadores del subte.
Por la defensa del SUTNA
San Fernando: no a la persecución
de sus dirigentes
y delegados. No a la intervención
del INDEC.
No a la “mano dura” y las políticas
de criminalización de la pobreza
que impulsan tanto el gobierno
como la oposición patronal.
Desmantelamiento y disolución
del aparato represivo y de las fuerzas
de seguridad. No a la baja de
la edad de imputabilidad. Fuera la
gendarmería y la policía de los barrios
populares. Aparición con
vida de Luciano Arruga. Castigo
a los asesinos del “gatillo fácil”.
Aparición con vida de Jorge Julio
López. Cárcel a los asesinos materiales
y políticos de Carlos Fuentealba.
Juicio y castigo a todos los
genocidas y cada uno de los responsables
militares, policiales, civiles y eclesiásticos de los 30
mil desaparecidos. Nulidad de
los indultos a los genocidas.
Anulación de la ley antiterrorista.
Libertad de todos los presos
políticos. Amnistía o desprocesamiento
de los luchadores populares.
Cárcel a Isabel Perón
y a los responsables de los crímenes
de la “Triple A”. Restitución
de la identidad de los más
de 400 jóvenes apropiados por
los genocidas. Derecho al aborto
seguro, libre y gratuito en los
hospitales públicos. Anticonceptivos
para no abortar, aborto
legal para no morir. Libertad
inmediata a Romina Tejerina.
Exigimos el inmediato retiro
de las tropas de Haití y de las
tropas imperialista en Irak y
Afganistán. Apoyo al la heroica
lucha del pueblo palestino contra
el sionismo racista e imperialista.
Nos solidarizamos con
todas las luchas del mundo contra
el imperialismo y los planes
de ajuste para que la crisis la
paguen los trabajadores.
No a los planes
del G 20 ni del G8 y
demás cumbres capitalistas.
Fuera el bloqueo
a Cuba. Fuera
ingleses de Malvinas.
Defendemos a Cuba
y Venezuela de toda
ataque del imperialismo.
Bregamos por la
organización política
y sindical independiente
de los trabajadores en Venezuela,
para luchar verdaderamente
contra la patronal y el imperialismo,
y no por el falso “socialismo
con empresarios” que
sostiene el chavismo. Cárcel a
los asesinos materiales y políticos
de los dirigentes clasistas
de la UNT de Aragua, Richard
Gallardo, Luis Hernández y Carlos
Requena.
Todas estas reivindicaciones
llevan al enfrentamiento con el
gobierno, el régimen y el estado
capitalista, y a promover la
unidad con los trabajadores y
pueblos oprimidos de América
Latina y el mundo. Su resolución
definitiva y duradera sólo
será posible con un gobierno de
los trabajadores y el pueblo, que
impulse la lucha internacionalista
de la clase obrera para lograr
la Federación de Repúblicas Socialistas
de América Latina.
Llamamos a los trabajadores
y demás sectores populares a
apoyar activamente estas propuestas
y a los candidatos del
Frente de la Izquierda y los Trabajadores,
Anticapitalista y Socialista”.
Votá el único FRENTE DE IZQUIERDA y de los Trabajadores. Anticapitalista y socialista.

Durante meses de campaña electoral
se discutieron cuestiones secundarias,
como las candidaturas
“testimoniales”, como si todo el
sistema electoral no fuera un engaño.
Pero de pronto, la discusión
sobre las nacionalizaciones ayudó
a poner las cosas en orden. Y se
comenzaron a clarifican los problemas
de fondo.
Un debate sobre modelos
El modelo que permitió un crecimiento
sostenido durante más de 5
años se agotó. Comenzó un momento
diferente en el país, de la mano de
los inicios de la crisis económica
mundial. El conflicto del campo en
2008 lo expresó de manera distorsionada.
Estas elecciones recogen en
parte el resultado de ese conflicto.
De un lado, el gobierno que, aceptando
la necesidad de determinados
cambios, intenta mantener en lo
esencial su modelo basado en la producción
industrial y un equilibrio
entre el mercado interno y la exportación,
manteniendo en lo posible
los superávit fiscal y comercial con
medidas de tipo proteccionista en
defensa de la industria, con un dólar
que vaya aumentando de modo
gradual. Con un tipo de intervención
estatal activa en la economía, e
incluso realizando determinadas nacionalizaciones
(como las AFJP).
Para sostener todo eso hace pie
en el control del PJ y sus acuerdos
con la CGT y Moyano como sostén
central del gobierno.
Del otro, la oposición patronal del
campo, buscando un cambio en las
condiciones económicas (de carácter
más liberal) e intentando que una
caída electoral fuerte del gobierno
le diera una mayoría parlamentaria a
través de la cual ir imponiendo los
cambios económicos e institucionales.
Sin embargo, esta oposición no
había encontrado un modelo económico
global y unificado para oponer
al del gobierno.
Hasta ahora, la Unión Industrial,
aún con críticas, seguía apostando
a las propuestas del gobierno.
El peso de las encuestas
Durante estos meses, los grandes
medios de difusión opositores, el
campo, los partidos no oficialistas,
estuvieron haciendo un gran esfuerzo
por fortalecer un polo opositor
claro. Sin embargo, no lo han logrado
y todo indica que no lo lograrán
en las urnas.
Es cierto que el gobierno retrocederá
mucho (se calcula que tendrá
un 10% menos de votos que en el
2007, de un 45% bajará al 35% nacional).
Y casi seguro perderá en 5
de los 6 distritos electorales más
grandes (Capital, Santa Fé, Córdoba,
Mendoza, Entre Ríos).
Pero ese retroceso no podrá ser
capitalizado claramente por ningún
sector opositor. Kirchner logrará
una diferencia relativamente importante
en Buenos Aires, y por esa vía
relativizará su pérdida.
El PRO, con peleas internas, solo
podrá contabilizar el triunfo en Capital
y un segundo puesto en Buenos
Aires.
La Coalición-UCR-socialistas,
con extensión nacional, mejorará su
votación, ganará posiblemente en
Entre Ríos, pero sin lograr ubicarse
como alternativa. Y Reutemann en
Santa Fé, Cobos en Mendoza, Juez
en Córdoba, no pueden contarse
como parte de las coaliciones opositoras
nacionales.
La conclusión es que el kirchnerismo
seguirá siendo la principal
fuerza nacional. Aún en retroceso,
todo indica que Cristina tendrá crédito
para sostener su gobierno.
Si esto es así, el intento de los sectores
patronales opositores de imponer
los cambios en el modelo a través
de una mayoría parlamentaria no
tiene muchas posibilidades. Y solo
queda presionar al gobierno y obligarlo
a que él mismo los realice.
Un nuevo agrupamiento
Las nacionalizaciones de Chávez
dieron la excusa justa. Los dueños
de Techint comenzaron una campaña
contra los abusos venezolanos.
Pero el verdadero destinatario es el
gobierno argentino.
El conjunto de las patronales fueron
a un frente único para denunciar
el peligro de una “chavización”
del kirchnerismo. Tienen una bronca
grande por el nombramiento de
representantes obreros en el directorio
de las empresas con participación
accionaria del ANSES.
En los hechos, están intentando
unirse alrededor de un proyecto
nuevo, un nuevo modelo que pueda
contener desde el campo hasta
las patronales financieras, con eje
en la burguesía industrial. La UIA
ya está pidiendo un aumento abrupto
del dólar para después de las elecciones.
Y Paolo Rocca se puso en el centro
de este agrupamiento. El objetivo
es constituir un polo de poder
para imponer al gobierno después
de las elecciones una serie de cambios
en la política económica y frenar
toda posibilidad de nuevas acciones.
Es decir, estas elecciones y lo que
ocurre en torno a ellas está expresando
la puja entre diferentes proyectos
patronales para encarar la crisis
durante los próximos dos años.
Dos modelos antiobreros
Son proyectos distintos, e incluso
enfrentados en algunos sentidos. Sin
embargo, son dos modelos contrarios
a los intereses de los trabajadores.
Ambos intentarán, de un modo u
otro, que la crisis la paguemos los
trabajadores. Ambos mantendrán,
en lo esencial, el saqueo de las multinacionales
sobre los recursos mineros,
energéticos, agropecuarios y
de todas las riquezas. Ambos continuarán
pagando la deuda externa,
deteriorando la salud y educación
pública. Son modelos de ajuste al
pueblo.
Aunque diferentes, ninguno es
un modelo de independencia, sino
de sumisión a los poderes económicos
internacionales.
Frente a estos modelos patronales
y proimperialistas necesitamos
un modelo distinto, opuesto. Un
modelo de los trabajadores y el pueblo
para que la crisis la paguen los
capitalistas.
Y al servicio de explicar ese modelo,
con un programa socialista y
por la Segunda y definitiva independencia,
es que tenemos que participar
en estas elecciones.
Ante la amenaza imperialista
sobre Corea del Norte
Corea del Norte realizó su segundo
test con una bomba nuclear,
el 25 de mayo pasado. El
hecho causó la furia del imperialismo
yanqui. Inmediatamente, el
presidente de Estados Unidos,
Barack Obama, pidió al mundo
que se «enfrente con Corea del
Norte», afirmando que el imperialismo
está determinado a proteger
la «paz y la seguridad del
mundo». El Secretario de Defensa
americano, Robert Gates, dijo
que EEUU no aceptará a Corea
del Norte como un «Estado nuclear
», y amenazó: «No vamos a
quedarnos parados mientras Corea
del Norte monta la capacidad
de causar destrucción en cualquier
blanco en Asia o en nosotros».
Inmediatamente, los países imperialistas
de Europa, Japón, además
de otras potencias nucleares,
amenazaron con represalias
contra los norcoreanos, planteando
la posibilidad de realizar un
ataque militar contra el país. Vergonzosamente,
las amenazas han
tenido la complicidad de Rusia y
de China, que votaron las sanciones.
Corea del Norte respondió
a las amenazas con el lanzamiento
de dos misiles de mediano
alcance, en dirección al mar
de Japón.
Es improbable que el imperialismo
lleve adelante una invasión
contra Corea. Un plan de ese tipo
es impracticable luego del pantano
militar iraquí. Pero el gobierno
Obama, en conjunto con la
ONU y la OTAN, podría patrocinar
ataques y bombardeos contra
el país.
Una enorme hipocresía
En primer lugar, hay una hipocresía
enorme por detrás de las
declaraciones del gobierno Obama
y de los representantes del
imperialismo europeo y sus aliados.
La declaración del norteamericano,
convocando a «todo el
mundo a levantarse contra Corea
del Norte» es totalmente alucinante
y empalidece delante de
los crímenes cometidos por el
imperialismo yanqui contra la
humanidad. En verdad, se trata
de otra campaña imperialista,
auxiliada por la gran prensa, que
intenta construir otra [falsa]
amenaza a la «paz mundial». Algo
que ya vimos en las campañas de
demonización de Sadam Hussein
para justificar la invasión a Irak.
También es absurda la supuesta
intención del imperialismo de
evitar la «proliferación de nucleares», usada como disculpa
para amenazar no sólo a Corea
del Norte, sino también a
Irán, acusado por EEUU de desarrollar
un programa de armas
atómicas. Mientras amenaza a
Corea del Norte, EEUU, auxiliado
por la ONU, sencillamente
hace la vista gorda delante de las
bombas atómicas de Israel, la
India y Pakistán, porque esos
tres países son firmes aliados del
imperialismo. Ninguno de ellos
firmó el Tratado de No Proliferación
de Armas Nucleares y,
consecuentemente, podrán usar
esas armas contra un «país no
nuclear». Algo que el imperialismo
norteamericano ya hizo. Hasta
hoy, EEUU fue el único país
que usó armas atómicas contra
una población, en Hiroshima y
Nagasaki, al final de la Segunda
Guerra Mundial [1946].
La verdadera amenaza
es el imperialismo
La presión de EEUU y sus aliados
contra los países que desarrollan
armas atómicas, como
Corea del Norte, o tecnología
nuclear, como Irán, levanta una
discusión acalorada. Al final,
¿esos países tienen o no el derecho
de desarrollar ese tipo de tecnología?
Para responder esa
cuestión es necesario analizar
cada caso en particular utilizando
siempre un criterio de clase.
No es de hoy que el imperialismo
norteamericano busca imponer
su monopolio en las armas
nucleares para aplastar a los pueblos
y países que tengan algún
grado de independencia. Para eso,
el imperialismo tiene un importante
aliado: la ONU y su Consejo
de Seguridad, que reúne los
países imperialistas, además de
Rusia y de China, que poseen la
mayoría del arsenal atómico del
planeta. Ninguno de ellos tiene la
menor intención de deshacerse
de él. En el caso norcoreano, la
cuestión decisiva es el hecho de
que el imperialismo intenta imponer
su control absoluto sobre
las armas nucleares, o al menos
hacer que sólo los países imperialistas
y sus aliados (Israel, India
y Pakistán) las tengan.
Los EEUU permitieron que sus
aliados desarrollasen armas nucleares
para chantajear y amenazar
a los palestinos, a los países
árabes, e incluso para una posible
utilización en ataques militares
tácticos en la guerra de Afganistán
bajo el argumento de
«combatir el terrorismo».
Lejos de representar un «peligro
contra el mundo», Corea del
Norte es un país pequeño e inmensamente
pobre. Podría ser
tachada del mapa en unos minutos
por el poderío militar de
EEUU. Las presiones y amenazas
imperialistas sirven sólo para
forzar la capitulación de todos los
gobiernos que poseen alguna independencia
en relación al imperialismo
y lo enfrentan de alguna
manera. En ese sentido, es legítimo
que países amenazados
(como Corea del Norte) tengan
el derecho a tener armamento nuclear
para que no sean atacados
por el imperialismo y sus aliados.
Por otro lado, es plenamente
justificado el temor de los trabajadores
ante gobiernos que desarrollan
armas de destrucción
masiva, como es el caso de las
armas nucleares. Son armas que
pueden destruir países enteros y
causar la extinción de la humanidad.
Es lógico que debe apoyarse
la lucha por el desarme nuclear
general. Sin embargo, eso
sólo podrá ser alcanzado tras la
derrota final del imperialismo.
Para desarmarlo, sin embargo, es
necesaria la resistencia armada
de los países invadidos o amenazados
de invasión.
De momento, posicionarse
contra el derecho de Corea del
Norte de tener armas nucleares
es hacerse eco de la campaña
imperialista levantada por Obama
que exige del mundo el desarme,
bajo el discurso hipócrita
de la «defensa de la paz». Significa
impedir que un país más
débil y amenazado pueda defenderse
de las amenazas, mientras
el imperialismo se reserva el derecho
de dominar los pueblos,
explorar y usar su arsenal nuclear
para realizar chantajes. El imperialismo
es el verdadero peligro
para la humanidad.
El régimen de Kim Jong-II
Por otro lado, existe una duda
sobre si es correcto que Corea
del Norte tenga armas nucleares
bajo una opresora dictadura burocrática
comandada por Kim
Jong-II. Es importante que ese mismo régimen viene negociando
y entregando el país a
la voracidad del imperialismo
desde 2006. En la época, Kim
Jong-II puso en marcha negociaciones
con el gobierno Bush
para suspender la puesta en marcha
de las centrales nucleares y
ganar algunas migajas de ayuda
de EEUU. Además, la dictadura
norcoreana es responsable por la
restauración del capitalismo que
pasó a depender estrechamente
de China, con la cual tiene 80%
de su comercio.
Es lógico que los revolucionarios
combatan la dictadura restauracionista
de Kim Jong-II. Lo
que significa apoyar todas las luchas
del pueblo norcoreano para
derribarlo y democratizar el país.
Además, el gobierno norcoreano no tiene un proyecto de independencia
y en cualquier momento
pueden ceder a las presiones
del imperialismo. Por ello no depositamos
ninguna confianza en
el régimen de Kim Jong-II y no
le damos ningún apoyo político.
Sin embargo, independientemente
del régimen que rige en
Corea del Norte y de su dirección,
el actual conflicto se da
entre un país relativamente independiente
contra el imperialismo
que desea someterlo. Por ello,
hay que defender el derecho de
Corea del Norte de resistir al
chantaje nuclear imperialista, desarrollando
ese tipo de armamento.
Los revolucionarios, por lo
tanto, deben apoyar a Corea en el
Norte en este enfrentamiento contra
el imperialismo y sus aliados.
1810 – 2009 LECCIONES DE MAYO

El sueño de la independencia
y la gran unión americana

La gran crisis provocada por la invasión napoleónica permite
a los distintos sectores que aspiran a independizarse de España
tomar el poder en mayo de 1810.Confluyen en ello sectores con
intereses muy distintos y aún contrapuestos (ver citas de Método
de Interpretación de la Historia Argentina de Nahuel Moreno,
en esta misma página). Mariano Moreno, aunque intentaba
hacer equilibrio entre todos estos sectores, era el caudillo, a través
de su organización (la Sociedad Patriótica) y de sus publicaciones
como la Gaceta, de un proyecto que tenía como centro
unificar al conjunto de Sud América e impulsar un gran desarrollo
industrial.
Moreno, igual que Miranda,Bolivar y San Martín, entendía
que el desarrollo de una gran nación sudamericana independiente
de España requería de una importante relación política y económica
con Inglaterra. Y que ello necesariamente significaba facilitar
el comercio inglés en el Río de la Plata y en toda la región.
Esto chocaba directamente con las posturas de los sectores representados
por Saavedra.Pero relación y comercio no son igual a «entrega». La corriente
liderada por Moreno y luego por San Martín, Artigas y Belgrano
no deseaba cambiar el sometimiento virreinal a España por
la entrega al colonialismo británico.
Este era en cambio la postura de Miranda en Venezuela y
de Alvear en el Río de la Plata (un personaje que cumpliría un
papel nefasto). En medio de la profunda crisis posterior a mayo
de 1810, “en septiembre de 1811, caída la Junta Grande, se adueñó
del poder el sector de la burguesía comercial acaudillado por
Bernardino Rivadavia, secretario del Triunvirato. Derogó todas las
restricciones que pesaban sobre las importaciones de manufactura
inglesa (…) En esta etapa se promovió la separación de la Banda
Oriental (Uruguay) del territorio nacional y se acentuaron los
reclamos de los productores y comerciantes nacionales estrangulados
por la importación”.1
San Martín, junto a otras figuras,encabezó en 1812 una revuelta
que logra derrocar al Triunvirato, intentando volver a
orientar la revolución en el sentido que quería Mariano Moreno.
Pero a través de intrigas políticas encabezadas por otro representante
de los comerciantes de Buenos Aires, Carlos María de
Alvear, San Martín y su sector se ven derrotados.
Rivadavia y la deuda externa
Poco tiempo después se da enInglaterra un fenómeno novedoso:
“Hacia 1815 se produjo una extraordinaria disposición de capitales
en la City londinense,que por la especial situación
político-militar del Viejo Continente (guerra
con Napoleón) no encontrabanallí posibilidades
de inversión (…) Latinoamérica fue centro de
importantes inversiones de capital” (Moreno,
Método de Interpretación,pag. 30)
En ese período, Rivadavia,que logra volver al
poder, a través de sucesivos gobiernos nacionales y de
la provincia de Buenos Aires, se convertiría en un comisionista de
financistas ingleses. Al concretar un préstamo con Baring Brothers,
una casa comercial de Londres,tuvo el triste honor de ser
el primero en encadenar a nuestro país a los intereses de una potencia
a través de la deuda externa.
Este es el período en que San
Martín, que había logrado hacerse
fuerte en Mendoza, desarrolla
su extraordinaria campaña, a partir
del cruce de los Andes, que
lleva a la liberación de Chile, Bolivia
(el Alto Perú) y Perú de los
españoles. Pero esa campaña no
se desarrolló con el apoyo de los
sucesivos gobiernos que se dan
en Buenos Aires a partir de 1817,
sino con su abandono u oposición
directa. Porque los sectores
que se han adueñado del po-der en Buenos Aires defienden sus
intereses comerciales y su relación
estrecha con Inglaterra, que
son directamente contrapuestos
al proyecto de la unión americana.
La base de la gesta libertadora
serán los pueblos de Cuyo,
Chile y Perú, enfrentados con
Buenos Aires.
Las bases históricas
y sociales de la unidad
americana
Los hechos posteriores a 1810
llevan a una conclusión: Bolivar
desde el norte y San Martín desde
el sur lograron expulsar a los
españoles de toda la región apoyados
en los sectores populares
de la época, incluyendo los indios,
los esclavos y los trabajadores
de las distintas regiones;
pero los mezquinos intereses de
los sectores burgueses que fueron
llegando al poder, hicieron
que estos boicotearan y terminaran
enterrando el sueño de la unidad
americana. Y esas mismas
burguesías fueron sometiendo a
las naciones de la región a las
nuevas potencias: primero Inglaterra
y Francia, y luego Estados
Unidos.
Está claro entonces que debido
a la presencia de esas mezquinas
burguesías latinoamericanas
y al escaso desarrollo de la
clase obrera y los demás sectores
populares que realmente querían
la independencia, no podía
concretarse entonces el sueño de
la unidad americana.
Hoy, la unidad e independencia
de Latinoamérica dependen de
que se pongan en marcha precisamente
los explotados de todo
el continente: los trabajadores y
los pueblos de la región. Que
vuelvan a tomar en sus manos
las banderas de Moreno, San
Martín, Belgrano, Bolivar y Artigas
y conquistar la Segunda Independencia
de América Latina.
Y que, para impedir la traición de
las burguesías al sueño de la unidad
americana, impongan sus
propios gobiernos obreros y populares
en toda la región para inicien
la construcción del socialismo
a escala continental.
co y no como partido político, siendo
ese frente sumamente débil, ya
que se fracturaba en cualquier momento
en función de los intereses
regionales que lo compañía.
Del lado de los trabajadores existía
un pequeño campesinado,
como los quinteros y lecheros de
los pueblos y ciudades, que constituían
un sector bastante próspero
que trabajaba para el mercado
regional. En algunas provincias del
interior había esclavos y peones
en condición de semiesclavitud
(Jujuy) y artesanos, este último un
sector muy importante. Junto con
ellos podemos citar a los desclasados
o semivagos que rodeaban las
ciudades debido al poco desarrollo
industrial, con el agregado de
que en el Litoral, en la inmensa
pampa se daba un tipo de vago que
después fue incorporado al folklore
y reivindicado como gaucho, palabra
que deriva del portugués Garrucho,
“vago”.
Distintos sectores, pues, confluirán
en Mayo. Productores para
el mercado interno o el internacional,
burgueses comerciales e intelectuales
revolucionarios se aliarán
para obtener la independencia. Distintas
fueron las motivaciones que
los llevaron a plegarse al proceso,
como distintas fueron las actitudes
que adoptaron en relación
a la conducción política y
económica de la Revolución.
Quien resumió las aspiraciones
de todos ellos convirtiéndose en
verdadero árbitro entre los mismos,
fue Mariano Moreno, ilustrado
abogado jacobino. Muchas
de las posiciones contradictorias
que le apuntaban algunos
autores fueron producto
precisamente de la necesidad de
reflejar los intereses casi siempre
contrapuestos de importadores
y exportadores productores.
[…]
Otro sector de peso en los días
de Mayo fue el que representaba
a los que se habían consolidado
económicamente durante la
vigencia de la antigua estructura
del virreinato, los ganaderos
del Litoral que vendían ganado
en pie en el Alto Perú. Su portavoz
más destacado fue Cornelio
Saavedra, cuyos roces con Moreno
eran consecuencia de la
contradicción entre los viejos
sectores productores para el mercado
virreinal y los nuevos sectores
ligados al comercio exterior.
1 Nahuel Moreno, «Método de
Interpretación de la Historia Argentina
», Ediciones Pluma, Buenos
Aires, 1975.