1810 – 2009 LECCIONES DE MAYO
El sueño de la independencia
y la gran unión americana
La gran crisis provocada por la invasión napoleónica permite
a los distintos sectores que aspiran a independizarse de España
tomar el poder en mayo de 1810.Confluyen en ello sectores con
intereses muy distintos y aún contrapuestos (ver citas de Método
de Interpretación de la Historia Argentina de Nahuel Moreno,
en esta misma página). Mariano Moreno, aunque intentaba
hacer equilibrio entre todos estos sectores, era el caudillo, a través
de su organización (la Sociedad Patriótica) y de sus publicaciones
como la Gaceta, de un proyecto que tenía como centro
unificar al conjunto de Sud América e impulsar un gran desarrollo
industrial.
Moreno, igual que Miranda,Bolivar y San Martín, entendía
que el desarrollo de una gran nación sudamericana independiente
de España requería de una importante relación política y económica
con Inglaterra. Y que ello necesariamente significaba facilitar
el comercio inglés en el Río de la Plata y en toda la región.
Esto chocaba directamente con las posturas de los sectores representados
por Saavedra.Pero relación y comercio no son igual a «entrega». La corriente
liderada por Moreno y luego por San Martín, Artigas y Belgrano
no deseaba cambiar el sometimiento virreinal a España por
la entrega al colonialismo británico.
Este era en cambio la postura de Miranda en Venezuela y
de Alvear en el Río de la Plata (un personaje que cumpliría un
papel nefasto). En medio de la profunda crisis posterior a mayo
de 1810, “en septiembre de 1811, caída la Junta Grande, se adueñó
del poder el sector de la burguesía comercial acaudillado por
Bernardino Rivadavia, secretario del Triunvirato. Derogó todas las
restricciones que pesaban sobre las importaciones de manufactura
inglesa (…) En esta etapa se promovió la separación de la Banda
Oriental (Uruguay) del territorio nacional y se acentuaron los
reclamos de los productores y comerciantes nacionales estrangulados
por la importación”.1
San Martín, junto a otras figuras,encabezó en 1812 una revuelta
que logra derrocar al Triunvirato, intentando volver a
orientar la revolución en el sentido que quería Mariano Moreno.
Pero a través de intrigas políticas encabezadas por otro representante
de los comerciantes de Buenos Aires, Carlos María de
Alvear, San Martín y su sector se ven derrotados.
Rivadavia y la deuda externa
Poco tiempo después se da enInglaterra un fenómeno novedoso:
“Hacia 1815 se produjo una extraordinaria disposición de capitales
en la City londinense,que por la especial situación
político-militar del Viejo Continente (guerra
con Napoleón) no encontrabanallí posibilidades
de inversión (…) Latinoamérica fue centro de
importantes inversiones de capital” (Moreno,
Método de Interpretación,pag. 30)
En ese período, Rivadavia,que logra volver al
poder, a través de sucesivos gobiernos nacionales y de
la provincia de Buenos Aires, se convertiría en un comisionista de
financistas ingleses. Al concretar un préstamo con Baring Brothers,
una casa comercial de Londres,tuvo el triste honor de ser
el primero en encadenar a nuestro país a los intereses de una potencia
a través de la deuda externa.
Este es el período en que San
Martín, que había logrado hacerse
fuerte en Mendoza, desarrolla
su extraordinaria campaña, a partir
del cruce de los Andes, que
lleva a la liberación de Chile, Bolivia
(el Alto Perú) y Perú de los
españoles. Pero esa campaña no
se desarrolló con el apoyo de los
sucesivos gobiernos que se dan
en Buenos Aires a partir de 1817,
sino con su abandono u oposición
directa. Porque los sectores
que se han adueñado del po-der en Buenos Aires defienden sus
intereses comerciales y su relación
estrecha con Inglaterra, que
son directamente contrapuestos
al proyecto de la unión americana.
La base de la gesta libertadora
serán los pueblos de Cuyo,
Chile y Perú, enfrentados con
Buenos Aires.
Las bases históricas
y sociales de la unidad
americana
Los hechos posteriores a 1810
llevan a una conclusión: Bolivar
desde el norte y San Martín desde
el sur lograron expulsar a los
españoles de toda la región apoyados
en los sectores populares
de la época, incluyendo los indios,
los esclavos y los trabajadores
de las distintas regiones;
pero los mezquinos intereses de
los sectores burgueses que fueron
llegando al poder, hicieron
que estos boicotearan y terminaran
enterrando el sueño de la unidad
americana. Y esas mismas
burguesías fueron sometiendo a
las naciones de la región a las
nuevas potencias: primero Inglaterra
y Francia, y luego Estados
Unidos.
Está claro entonces que debido
a la presencia de esas mezquinas
burguesías latinoamericanas
y al escaso desarrollo de la
clase obrera y los demás sectores
populares que realmente querían
la independencia, no podía
concretarse entonces el sueño de
la unidad americana.
Hoy, la unidad e independencia
de Latinoamérica dependen de
que se pongan en marcha precisamente
los explotados de todo
el continente: los trabajadores y
los pueblos de la región. Que
vuelvan a tomar en sus manos
las banderas de Moreno, San
Martín, Belgrano, Bolivar y Artigas
y conquistar la Segunda Independencia
de América Latina.
Y que, para impedir la traición de
las burguesías al sueño de la unidad
americana, impongan sus
propios gobiernos obreros y populares
en toda la región para inicien
la construcción del socialismo
a escala continental.
co y no como partido político, siendo
ese frente sumamente débil, ya
que se fracturaba en cualquier momento
en función de los intereses
regionales que lo compañía.
Del lado de los trabajadores existía
un pequeño campesinado,
como los quinteros y lecheros de
los pueblos y ciudades, que constituían
un sector bastante próspero
que trabajaba para el mercado
regional. En algunas provincias del
interior había esclavos y peones
en condición de semiesclavitud
(Jujuy) y artesanos, este último un
sector muy importante. Junto con
ellos podemos citar a los desclasados
o semivagos que rodeaban las
ciudades debido al poco desarrollo
industrial, con el agregado de
que en el Litoral, en la inmensa
pampa se daba un tipo de vago que
después fue incorporado al folklore
y reivindicado como gaucho, palabra
que deriva del portugués Garrucho,
“vago”.
Distintos sectores, pues, confluirán
en Mayo. Productores para
el mercado interno o el internacional,
burgueses comerciales e intelectuales
revolucionarios se aliarán
para obtener la independencia. Distintas
fueron las motivaciones que
los llevaron a plegarse al proceso,
como distintas fueron las actitudes
que adoptaron en relación
a la conducción política y
económica de la Revolución.
Quien resumió las aspiraciones
de todos ellos convirtiéndose en
verdadero árbitro entre los mismos,
fue Mariano Moreno, ilustrado
abogado jacobino. Muchas
de las posiciones contradictorias
que le apuntaban algunos
autores fueron producto
precisamente de la necesidad de
reflejar los intereses casi siempre
contrapuestos de importadores
y exportadores productores.
[…]
Otro sector de peso en los días
de Mayo fue el que representaba
a los que se habían consolidado
económicamente durante la
vigencia de la antigua estructura
del virreinato, los ganaderos
del Litoral que vendían ganado
en pie en el Alto Perú. Su portavoz
más destacado fue Cornelio
Saavedra, cuyos roces con Moreno
eran consecuencia de la
contradicción entre los viejos
sectores productores para el mercado
virreinal y los nuevos sectores
ligados al comercio exterior.
1 Nahuel Moreno, «Método de
Interpretación de la Historia Argentina
», Ediciones Pluma, Buenos
Aires, 1975.
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